martes, 28 de octubre de 2008
lunes, 27 de octubre de 2008
lunes, 20 de octubre de 2008
Habló de Baruj ( también conozca como Baruch o Benidicto) Spinoza

Personas como Albert Einstein y Mordechai Kaplan los usan para crear sus filosofías mismas. Mordechai Kaplan fue muy influyente en crear un movimiento entre judaísmo de combinar la cultura occidental moderna y filosofía moderna con más prácticos judíos tradicionales que había visto con el movimiento moderna judío. Pensaba que el judaísmo fue más de una religión. Fue como una civilización que puede cambiar y reconstruir sin perder su mismo en el proceso. Se la llama Reconstruccionismo.
Un enlace a articulo sobre Spinoza y Martin Buber ( otro filósofo moderna, judío muy infuyente)
domingo, 19 de octubre de 2008
Los jóvenes judíos se reinventan ( un artículo de Página 12 un periódico del Buenos Aires)
La metamorfosis: de Once a Palermo Hollywood. Chiste: En 1857 una madre judía, al ver a su bebé recién nacido, decide ponerle Abraham, “como el abuelo”. En 1920, sus padres lo llaman David, “por el rey David”. En la década del 60, optan por Ana, “en homenaje a Ana Frank”. Y ahora, ante la misma situación, ¿qué pasa? La joven mami no tiene dudas y avisa que será Kevin, “igual que el de Mi pobre angelito”. Según una encuesta del Centro de Estudios para las Comunidades Judías Latinoamericanas, en la Ciudad hay 156 mil judíos. De ellos, el 75 por ciento lo es por cultura y apenas el nueve, por tradición ortodoxa religiosa. Si Madonna -siempre a la vanguardia de toda tendencia que se atreva a asomar su tímida nariz al mundo- olvidó su origen de chica italo católica para sumergirse en la Kabala, evidentemente hay algo cool en el judaísmo. Se nota en el cine. Cara de queso (mi primer ghetto) es una película de Ariel Winograd que se estrenó el año pasado y cuenta cómo fue pasar la adolescencia en un country judío durante la década del 90. Fue un éxito. Derecho de familia le puso fin a la trilogía judaica que Daniel Burman inició con Esperando al Mesías y El abrazo partido. El director se posicionó como referente y ganó premios alrededor del mundo. La tragicomedia Judíos en el espacio, de Gabriel Lichtmann, llegó a las salas en 2006. Se huele en el aire. Hoy todos mueven el piecito al ritmo de No Place to be, el disco del cantante de reggae jasídico Matisyahu, un judío ortodoxo de Nueva York que retoma en sus letras fragmentos de la Torah. Oi, Oi, Hoy es un stad up judío con Gabriel Schultz que se presenta con éxito en el Paseo La Plaza desde hace casi dos años. El judaísmo se convirtió en un fenómeno de moda mundial y en Estados Unidos la movida fue bautizada “jewcy” (algo así como “lo judío-jugoso”). Allá, está más orientado hacia la moda, tienen la revista Heeb y venden merchandising. Acá, se hace eco YOK (“Judaísmo a tu manera”), una entidad más comprometida con generar contenidos. “No es una forma moderna de encarar la religión, porque el judaísmo es o no es. La idea es lograr que ya no haya más preconceptos. Y lo hacemos a través de una propuesta cultural, social y artística, pero no religiosa. Porque el judaísmo hoy tiene más que ver con la identidad que con la creencia en Dios”, explica Ianina Grimblat, directora del proyecto. En septiembre pasado, para celebrar el comienzo del año 5767, organizaron el evento Rosh Hashaná Urbano y fue una verdadera fiesta en el barrio de Palermo. Repitieron el suceso de convocatoria el 24 y 25 de marzo pasados con el Guefilte Fish Festival, para conmemorar el Pesaj, y desde 2005, cada dos semanas, se llevan adelante en el Chacarerean Theatre las charlas del ciclo Post judaísmo. Este martes, la temática va a ser el nuevo antisemitismo, con León Rozitchner entre los oradores. ¿Hay una sola forma de ser judío?: No. Ser judío hoy, en Argentina, es sentirse parte de un grupo, un pueblo, compartir una historia común con otra gente y tener lazos de pertenencia en común. Eso es cool.
UN NUEVO LAICISMO un ensayo por Darío Sztajnszrajbe
POR DARÍO SZTAJNSZRAJBER
UN NUEVO LAICISMO
Por Darío Sztajnszrajber
En sus últimos libros, el filósofo italiano Gianni Vattimo avanza sobre la idea de una nueva manera de entender a la religión descargándola de uno de sus soportes fundamentales: la cuestión de la verdad. ¿Cómo entender a la religión desprovista de su base metafísica?, o dicho en otros términos: ¿se puede ser religioso y no creer en la verdad?, ¿se puede sostener una religión sin la idea de Dios, sin sus dogmas fundamentales, sin un cuerpo de verdades que condicionan la práctica cotidiana de los devotos?
La llamada muerte de la verdad ha venido generando grandes cambios en el ideario humano en los últimos siglos, en especial, a partir de la secularización que el mundo moderno comenzó a producir en la cultura occidental. La ciencia reemplazando a la fe, el científico relegando al sacerdote; y sobre todo, la laicización de los estados nacionales y la implementación del sistema capitalista, han ido quitándole a la religión, por diferentes motivos, su base metafísica.
Los primarios intentos de la ciencia por ocupar el lugar de la religión fueron develándose imposibles en el mismo andar de la investigación científica. La ciencia ha entendido que su lugar en el mundo, no tenía que ver tanto con reemplazar a la fe, sino con habilitar una nueva cultura en la que la incertidumbre se transformaba más en un motor de búsqueda que en un problema negativo a resolver. La modernidad entendida como desencantamiento del mundo arrojaba al hombre a una nueva realidad: no hay Verdad revelada, hay “verdades” a construir. Pero el desencantamiento es un estado de ánimo ambiguo; coloca al hombre en un lugar de privilegio, pero al mismo tiempo, lo deja demasiado solo, demasiado frío, le quita esos “encantos”, que más allá de sus intereses humanos ocultos, completa el otro perfil que también nos conforma: nuestra propia irracionalidad.
La historia de los últimos tres siglos puede escribirse alrededor de este debate. Los grandes pensadores, intelectuales y artistas modernos nos han legado con sus obras, este conflicto. La compulsa ciencia / religión fue derivando en la polémica ciencia / arte, ocupando este último, el lugar de defensor de los aspectos pasionales, sentimentales, y hasta metafísicos del hombre. Basta pasar revista para ello por las obras del Romanticismo, de los poetas franceses decimonónicos (Baudelaire, Rimbaud), o de las vanguardias estéticas del siglo XX (dada, surrealismo, expresionismo), y en las obras filosóficas de un Kierkegaard, de un Nietzsche o del existencialismo.
La contraposición entre el hombre de fe y el ateo partía de este conjunto de variables, y suponía, primordialmente, la permanencia de la existencia de un fuerte concepto de Verdad. Para el religioso, el ateo no “veía” la verdad; para el ateo, el religioso tampoco. O bien la verdad era un asunto celestial, o bien la verdad era un asunto natural, pero alguna de las dos posiciones se atribuía la prerrogativa a poseerla. Y es en este contexto que el concepto de “laico” siempre se ató a la idea de un hombre ateo, naturalista y antirreligioso. Siempre se entendió al laico como alguien que negaba a la religión como portadora de la verdad, dejando entrever entonces su propia arrogancia como sujeto de la misma. Decir que Dios no existe, es una verdad. El ateo también cree.
Asistimos, con el siglo XXI, a una época de grandes cambios materiales, una sociedad tardo moderna o posmoderna, que ha estetizado la existencia. Las imágenes triunfan sobre los contenidos, las marcas sobre los productos, la apariencia sobre la verdad. Somos envases, somos un merchandising de diseños de marketing de grandes empresas, somos lo que otros necesitan que seamos.
Podemos reflexionar críticamente sobre estos tópicos desde dos posiciones diferentes. Podemos colocarnos en una postura crítica radical, y despotricar contra este nuevo mundo, denunciando cómo detrás de cada “nuevo producto”, hay un interés oculto. Compro un litro de leche o me siento en una silla, y en realidad, solamente me encuentro engrandeciendo el capital de una empresa láctea o de muebles. La ausencia de parámetros universales, la crisis del “cánon”, deviene en la imposición de dispositivos culturales cuyo único fin es el sometimiento de unos sobre otros. La sociedad del consumo generalizado exacerba la alienación. La autenticidad ha desaparecido. Es más, se ha convertido en el deseo de los dominantes.
Pero estos tipos de argumentos suponen la adhesión a una verdad. Toda teoría de la alienación parte de la convicción de que existe un lugar desde el cual es posible visualizarnos alienados. Un lugar real, un lugar verdadero. Un lugar des-alienado.
¿Es posible ese lugar? ¿Por qué creerles a los que así lo sostienen? ¿Por convicción retórica? Decía Nietzsche que la verdad es el arte del convencimiento. Pero si la verdad es asunto de marketing, ¿cómo colocarse en una posición crítica? ¿No terminamos aceptando que la verdad es la imposición del más poderoso?
De lo que se trata es de matar a la verdad en serio y no sólo a las verdades establecidas. Cuando el marketing triunfa, una visión se impone, pero otras pierden. Es decir, una no-verdad se impone y otras no-verdades pierden.
Tal vez con la estetización de la existencia, ya nadie puede abrogarse la portación de La Verdad, tal vez con la muerte de la verdad, ya nadie puede imponerle a otro su propia opinión como si fuera la única. Tal vez los términos “natural” o “normal” ya no definen características esenciales que dividen al mundo en dos: los que pertenecen al status quo y los excluidos.
Muerta la verdad, el pluralismo y la diversidad ganan terreno. Toda idea no es más que una mirada, todo dogma no es más que un relato, toda norma no debiera ser más que una perspectiva.
La religión, como la ciencia, como el arte, o como la filosofía se vuelven posibilidades. Existir se transforma en un ejercicio de interpretación permanente y las verdades se vuelven metáforas. Obviamente, algunas metáforas se imponen sobre las otras, y obviamente, hay interpretaciones que se instalan como oficiales y otras como críticas. De lo que se trata es de saber “vender” cada propio discurso, pero en un juego en el cual a veces se gana y otras veces no. Es decir, en un juego en el cual ganar o perder debe pasar por otro lado que no sea la aceptación masiva. Solo en este sentido pueden tener lugar la otredad y diferencia.
La contraposición entre el hombre de fe y el laico cambia de perspectiva. Ser laico ya no es afirmar que Dios no existe o no aceptar a la fe como criterio; ser laico se convierte en una opción que, descargándose de la ansiedad por la verdad, puede relacionarse con todos los discursos de un modo más plural. Este nuevo laicismo no niega, y no niega porque no afirma. Este nuevo laicismo interpreta al hombre como un ser abierto en búsqueda incesante. Un ser humano que interpela todo discurso, lo toma, lo cambia, lo cree, lo abandona.
La religión, y en especial, las creencias, pasan a ocupar uno de los tantos ámbitos con los que el hombre laico de hoy puede relacionarse. La religión funda “también” el sentido de nuestra existencia. Como lo funda la filosofía o el arte o la ciencia. No hay monopolios de sentido, hay miradas en constante cambio, y hay un hombre que busca y que “se” busca. Cada uno viene ya a este mundo con una serie de sentidos “precomprendidos” y cada uno juega con ellos, los lleva para un lado, los modifica, los mezcla, los vuelve al origen.
Nacimos judíos y nuestra tarea es hacer algo con ello, pero hacer algo en serio, esto es, hacerlo con absoluta libertad. Poder dudar, creer, renunciar, volver, poder tomar el todo, una parte o simplemente nada y al otro día arrepentirse, o no. Este nuevo laicismo focalizará en cada persona su particular historia. Algunos buscarán su judaísmo a través de la Biblia, pero otros lo harán desde el arte y otros desde la comida, los olores, o los recuerdos. Pero todos se sabrán judíos. Podemos no creer en Dios o aborrecer el guefilte fish, pero sobre estos disparadores se construye nuestro judaísmo. Nacimos judíos sin saber por qué y así moriremos: sin respuestas, aunque en el medio recorreremos senderos. Y depende de cuán libres seamos en este recorrido, para que la búsqueda sea lo más plena posible.
Sin embargo, ¡qué difícil es pensarnos de este modo! ¡Asumir que moriremos sin respuestas! ¡Aceptar que preferimos recorrer senderos antes que llegar hasta algún lado! Si comprendemos que ser laicos es antes que nada desembarazarnos de la verdad, la ansiedad metafísica se debilita. Ser ateo o ser religioso implica certezas. Ser laico no implica, desarma. Y hay muchas cosas para desarmar. En especial en relación a nuestra identidad religiosa. Se puede ser judío y no creer en Dios, pero también se puede ser judío, comulgar cierta religiosidad y no creer en la verdad. Ni en la verdad que Dios existe ni en la verdad que Dios no existe. No se puede entender al judaísmo sin su religión, a pesar de que el judaísmo sea mucho más que eso; pero otra cosa es entenderlo religiosamente. Evidentemente la kipá significa para nosotros mucho más de lo que cualquier explicación rabínica pueda fundamentar. Es cierto que existe una explicación religiosa del lugar de la kipá entre los judíos, pero no es necesaria asumirla para que cada vez que nos la coloquemos en la cabeza, nos sintamos más judíos que nunca. El día del perdón es el día más sagrado para la religión judía. Se nos insta a la reflexión y al arrepentimiento en función de decisiones celestiales. Este nuevo laicismo así como usa kipá y se conmueve, también llama a los judíos a reflexionar el Día del Perdón, a pensar sobre uno mismo, a “parar la máquina” por una horas, levantar la cabeza, mirar alrededor y repreguntarse. Repreguntarse todo el tiempo. Dudar de uno, acercarse a lo inacercable, correrse de los lugares cómodos de nuestra conciencia. No necesitamos creer que en Yom Kippur, Dios nos anota en su libro, para obrar reflexivamente. Nos basta con el relato de nuestra identidad, con la historia que nos fue constituyendo, con los libros que nos han movilizado.
Existe una relación intrínseca entre el concepto filosófico de la muerte de la verdad con la visualización sociológica de nuevas transformaciones en las identidades colectivas. La crítica globalifóbica post No Logo de Naomi Klein, denuncia el uso y abuso que las empresas, en especial a través de sus Departamentos de Marketing, realizan con el consumidor. La identidad se construye a partir del consumo. “Somos lo que consumimos”, es decir, “somos lo que otros quieren que seamos”. Pero un pensador como Gilles Lipovetsky o como el mismo Vattimo nos ayudan a pensar el tema enroscándolo, incorporando una perspectiva ad hoc: en la época de la muerte de la verdad y de la disolución de lo real, esto es, en la época de la constatación del triunfo de las apariencias, de la máscara sobre el rostro. O mejor dicho, en la época en la cual finalmente asumimos que el rostro no es más que otra máscara, que el ocio no es más que otro tipo de trabajo y que la contracultura no es más que un nicho de consumo; ¿no resulta una función crítica alentar la diversidad de opciones frente al dogmatismo de los monopolios hegemónicos de sentido? ¿No es más comprometido descargar del “peso” de la tradición a los grandes íconos que nos constituyen identitariamente? ¿No es mejor jugar al “ring raje” que desesperarse jugando a la escondida? ¿No es mejor la esquizofrenia que la paranoia, la diferencia que la identidad, lo que nos conmueve a lo que nos brinda seguridad?, ¿la pregunta por el más allá de la norma que la descalificación a los “más allá”? Este nuevo laicismo resignifica su judaísmo en esta línea. No excluye, aprende. No se pregunta por los límites, desarticula la pregunta. No se cree el pueblo elegido, elige ser un pueblo.
Manifestaciones como el jewcy, el bar mitzvah sin rabino, los nuevos formatos de matrimonios mixtos, donde los novios resguardan su identidad a partir de una fusión de ceremonias y ritos, las nuevas estrellas mediáticas judías que acentúan más su “mirada” sobre la realidad que su “ser mirado” por su condición de judío, el caso Madonna y la difusión masiva de los estudios cabalísticos. Todas estas manifestaciones, entre otras más, van allanando un camino de apertura que, más allá de sus propias debilidades y virtudes en cada caso, conduce a un judaísmo en permanente cambio. Sin miedos ni dogmas (que es lo mismo), renunciando e intercambiando, cuestionando y preguntando. Siendo más judíos que nunca.
¿El judaísmo es de moda?
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-2304-2005-06-12.html
Sobre algunos grupos religiosos en la Argentina inculye el Jabad/Chabad ( un grupo judío)
http://www.clarin.com/diario/2007/06/01/espectaculos/c-01401.htm
Sobre el humor judío
http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/04/23/z-03302.htm
El humor judío en la cornisa de la tragedia
http://www.clarin.com/diario/2007/05/12/sociedad/s-06401.htm
Una reacción que no es mío pero me gustaría si fuera
"Yo, Judío
Como los drusos, como la luna, como la muerte, como la semana que viene, el pasado remoto es de aquellas cosas que pueden enriquecer la ignorancia. Es infinitamente plástico y agradable, mucho mas servicial que el porvenir y mucho menos exigente de esfuerzos.
Es la estación famosa y predilecta de las mitologías. ¿Quién no jugó a los antepasados alguna vez, a las prehistorias de su carne y su sangre? Yo lo hago muchas veces, y muchas no me disgusta pensarme judío. Se trata de una hipótesis haragana, de una aventura sedentaria y frugal que a nadie perjudica, ni siquiera a la fama de Israel, ya que mi judaísmo era sin palabras, como las canciones de Mendelssohn.
Crisol, en su numero del 30 de enero (1934), ha querido halagar esa retrospectiva esperanza y habla de mi ”ascendencia judía maliciosamente ocultada” (el participio y el adverbio me maravillan).
Borges Acevedo es mi nombre. Ramos Mejia, en cierta nota del capitulo quinto de Rosas y su tiempo, enumera los apellidos portenos de aquella fecha para demostrar que todos, o casi todos, “procedían de cepa hebreo-portuguesa”.
Acevedo figura en ese catalogo: único documento de mis pretensiones judías, hasta la confirmación de Crisol. Sin embargo, el capitán Honorio Acevedo ha realizado investigaciones precisas que no puedo ignorar. Ellas me indican el primer Acevedo que desembarcó en esta tierra, el catalán don Pedro de Acevedo, maestre de campo, ya poblador del “Pago de Arroyos” en 1728, padre y antepasado de estancieros de esta provincia, varón de quien informan los Anales del Rosario de Santa Fe y los documentos para la historia del Virreinato-abuelo, en fin, casi irreparablemente español.
Doscientos años y no doy con el israelita, doscientos años y el antepasado me elude. Estadísticamente los hebreos eran de lo más reducido.
¿Qué pensaríamos de un hombre del año cuatro mil, que descubriera sanjuaninos por todos lados?
Nuestros inquisidores buscan hebreos, nunca fenicios, garamantas, escitas, babilonios, persas, egipcios, hunos, vándalos, ostrogodos, etíopes, dardanios, paflagonios, sármatas, medos, otomanos, beréberes, britanos, libios, cíclopes y lapitas.
Las noches de Alejandría, de Babilonia, de Cartago, de Menfis, nunca pudieron engendrar un abuelo, sólo a las tribus del bituminoso Mar Muerto les fue deparado ese don."
* Revista Megáfono, 3, Nro. 12, pág. 60, Buenos Aires, Argentina. Abril de 1934.
Otro de Youtube de Yok
¿ Qué hacería sin el Youtube? ( De veras solo lo encontré hace 3 o 4 meses)
"Una recopilación, por medio de imágenes, de todas las actividaes que realizamos en el 2005."
La música kelzmer con las fotos es muy bueno. Darnos un contexto un poco más grande como son las actividades de Yok. Además muestra arte de judíos que fue apoyado de Yok.
Un articulo de La Nación un periódico de la Argentina
" Son 244.000 los judíos que viven en la ciudad, según un censo poblacional
6/6/2005
El estudio, realizado en 2004 por el Joint Distribution Committee, a través de uno de sus centros de estudios, Meida, y con la supervisión de Knack, una reconocida consultora sociológica local, tomó una amplia definición acerca de quién es judío: incluyó a toda persona nacida de vientre judío, como lo indica la ley judía ( halajá ), a todos aquellos que tienen un abuelo o abuela judía, y a los que se definen como tales, entre los que se encuentran las personas que se convirtieron al judaísmo.
Después de 45 años, cuando un censo nacional preguntó por última vez la religión de las personas, vuelve a conocerse la cantidad de judíos que vive en Buenos Aires.
Según un reciente estudio poblacional al que LA NACION tuvo acceso, en la Capital y en el Gran Buenos Aires hay 244.000 judíos, mientras se estima que en todo el país habría entre 280.000 y 300.000.
Proyecto cultural YOK
A partir de los datos obtenidos y con el objetivo de aportar una "mirada judía" a la vida cultural de la ciudad de Buenos Aires, acaba de lanzarse el Proyecto Cultural YOK, que presenta propuestas diversas en el ámbito de la cultura y el arte para todos los porteños.
La comunidad judía de la Argentina es la más grande de América latina y la séptima en el mundo luego de la de los Estados Unidos, Israel, Francia, Canadá, Reino Unido y Rusia, según estimaciones del doctor Sergio Della Pergola, experto en el tema.
La última oportunidad que en la Argentina se conoció la cantidad de judíos fue en 1960.
En el censo nacional de aquel año se preguntó por última vez la religión de las personas a las que se censó. En esa ocasión, 310.000 argentinos dijeron ser judíos.
"Durante los años 60 en la Argentina había un antisemitismo floreciente que hace pensar que muchos judíos no quisieron darse a conocer como tales", dijo Abraham Kaul, ex presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), por lo que se estima que en aquel momento la cifra era mayor, pero se desconoce en qué cantidad.
Instituciones
Han pasado 45 años y se ha vuelto a saber, por medio de parámetros científicos, cuántos son los judíos que viven en la Argentina.
Entre los datos interesantes que arrojó el estudio poblacional, se encuentra el hecho de que el 61 por ciento de los judíos dejó de asistir o nunca asistió a una institución judía como son las organizaciones sociodeportivas, los clubes, las sinagogas o las escuelas de la comunidad, y sin embargo, considera que ser judío es muy importante en su vida, por lo que busca diversos marcos de pertenencia.
El estudio indicó también que compartir creencias y valores culturales, intercambiar vivencias relacionadas con la familia, la tradición y la herencia cultural contribuye a la conformación de la identidad de una persona.
Teniendo en cuenta estos datos e intentando aportar una "mirada judía" a la vida cultural de la ciudad comenzó el Proyecto Cultural YOK, que está a cargo de un equipo multidisciplinario y apunta a integrar a las personas de identidades múltiples a través de actividades culturales, artísticas y sociales.
La presentación oficial de YOK se produjo al auspiciar la sección "algo judío" del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici).
"Nos proponemos incluir una mirada creativa sobre lo judío en las propuestas culturales de la ciudad", dijo a LA NACION Diego Freedman, director de YOK.
Un estilo de vida
Como en Nueva York, donde la palabra jewcy, que juega con "judío" y "jugoso" en inglés pasó a ser una marca de ropa y un estilo de vida que combina, sin enfrentar, la tradición con la moda (ver la foto que ilustra esta nota), y la comida kosher se vende a judíos y a los que no lo son, y mientras que la cantante Madonna se convierte al judaísmo, YOK apunta a ser una expresión social y cultural de un judaísmo integrador, diverso y dinámico.
"YOK propone un espacio de contacto entre personas judías y personas que no lo son con los valores de la cultura y el arte. Es un nuevo canal de contacto en los espacios de la ciudad", dijo Freedman.
"YOK cuenta con un sitio web ( www.yoktime.com ) donde se pueden contratar servicios y obtener información acerca de nuevas actividades. La próxima será mañana: una visita al atelier del artista Juan Doffo, a la que puede asistir cualquier persona interesada.
"Se puede contratar a filósofos o críticos de cine, música y teatro para hacer una pequeña reunión en una casa con amigos y conversar de una película que todos han visto o una obra de teatro", explicó Ianina Grimblat, directora operativa y de contenidos.
La financiación de YOK está a cargo de las contribuciones de donantes particulares del exterior. Existen experiencias similares que se están llevando a cabo de manera muy exitosa en Nueva York y en Londres.
"Nos proponemos fortalecer la identidad judía e intercambiar con otras culturas", dijo Grimblat.
Por Irina Jorolinsky
Para LA NACION
Servicio de reflexión a domicilio
Los impulsores del proyecto cultural YOK ofrecen desde su página de Internet ( www.yoktime.com ) la posibilidad de que los judíos que no estén vinculados con la colectividad a través de la religión se conecten con sus congéneres de todos modos, por medio del pensamiento, de las ideas.
Así, brindan la posibilidad de participar de grupos de reflexión sobre diversos temas, como música, cine, filosofía y literatura. El proyecto se llama YOK Delivery y permite que el interesado invite a su hogar a un especialista de la colectividad en un determinado tema, para que él y un grupo de amigos participen de un debate en el que cada uno exponga sus ideas y conozca, a la vez, el pensamiento judío al respecto. Algunos de los destacados pensadores son Daniel Dujovney (sobre música en el cine), Mauricio Kogan (teatro de cartelera), Diana Sperling ( Filosofía y ética, el lugar de la mujer en las fuentes judías). "
Algo de mi perspectivo: A veces es dificil deteminar el exactitud de censos así. Por ejemplo, yo sé que hay contraversia de los resultados del un censo reciente para deteminar el tamaño del comunidad judía estadounidense. En los EEUU no se pregunta la religión de personas en el censo oficial porque el gobierno solo reconoce el judaísmo como religión y no como un grupo étnico. Entonces, los censos de la comunidad judía estadounidense son muy compejas porque son de grupos sociales. Los censos del gobierno todas las personas (que son ciudandanos o imigrantes legales) tienen que contestar. Los censos que no lo son no tiene el dinero o autoridad de preguntar a todas las personas y tienen que elegir maneras de analizar los datos y extender los numeros a la población entero. A veces ellos son buenos y a veces no.
Verlo, habla del atentado contra La Asociación Mutual Israelita Argentina en 1994

Bandera recordando los 6.000.000 de muertos en el holocausto judío y a los muertos en los atentados terroristas realizados en Buenos Aires de la Embajada de Israel y de la AMIA. ( de Wikipedia
Ahora entiendo
Pero también, en otro contexto puede significar algo diferente y un poco feo. El constaste es interesante. Es difícil saber pero creo que hay otro contextos (como del otros idiomas) donde hay otras definiciones diferentes.
“Source: The Oxford English Dictionary, 2nd Edition (1989) Vol. xx, p. 755
Yok. slang [Yiddish, Goy reversed with unvoicing of final consonant.] A
pejorative Jewish term for a non-Jew, a Gentile.”
Del diccionario ingles de Oxford, Segundo edición (1989)
Yok.Argot [ yidish, Goy en orden inverso sino el consonante sonado] una palabra judía peyorativa que significa el no judío, un gentil.
Vale..Otra Vez
El e-mail a Yok
Gracias por la respuesta. Creo que organizaciones como YOK son muy importantes en la sociedad en general pero especialmente en el mundo judío. Para sobrevivir como una comunidad mundial vital, es necesario cerrar los espacios entre las personas, lo organizado y lo no organizado, y el pasado y presente. Quisiera que ser una organización así donde yo vivo. Buscaba por el sitio y tengo algunas preguntas generales y especificas. ¿La más simple es porque se llama YOK? ¿Una que es bastante más complicada es hay algo especifica a la comunidad judía de la Argentina que da relevancia a una organización como YOK? Trato de aprender más sobre la comunidad judía de la Argentina. La información que encontré me da la impresión que la situación en la Argentina es bastante parecida a la de los EEUU sino el tamaño. En general los no ortodoxos tienen dificultades mantener una manera satisfecha de ser judío. En los EEUU hay espacio cultural para judíos laicos pero no hay bastante espacio organizado para personas que quiere tener una vida religiosa personal satisfecha que no es ortodoxo. Afuera de ese tema, tengo pregunta un poca tanta. Buscaba por la tienda de camisetas y me gusta la de < Moisevique>. El castellano no es mi idioma primero. Entiendo la referencia a Moisés y Che pero no a la palabra entera. ¿ Qúe significa Moisevique?
Gracias
Emily
Charlando con YOK
Mandé un e-mail al YOK y me dio esta repuesta. Estoy muy emocionada. Voy a tratar de empezar una relación por e-mail con ellos.
Yo:
Soy universitaria de los EEUU y encontré el sitio del Yok cuando estaba investigando información para un proyecto y me lo encanta. Tengo mucho interés en la organización y quiero saber más sorbe su historia y sus actividades. ¿Puede decirme más sobre la organización como porque se llama Yok y cuando se fundó? Gracias.
YOK:
Emily:
Muchas gracias por contactarnos y por tu interés sobre YOK.
YOK está funcionando hace un poco más de dos años con el objetivo de brindar un espacio donde el judaísmo se vive desde su aspecto cultural y social. Con ese objetivo es que se piensan cada una de las actividades. Las mismas consisten en charlas, seminarios, cursos, y la promoción de otras propuestas culturales relacionadas con el judaismo. Dentro de las actividades mas destacadas se encuentran los "Urbanos", que consisten en la celebración de las grandes fiestas como Rosh Hashaná y Pesaj. Las mismas tienen lugar en una de las plazas de la zona de Palermo en la que en el transcurso de dos días se desarrollan diferentes actividades, con stands, degustaciones de comida judía, shows en vivo, paseo de artesanos, todo pensado y organizado para recibir a la concurrencia que se acerca de manera masiva. Los videos de estas actividades están disponibles en YOU TUBE. En nuestro site podrás tener mas detalles sobre cada una de las actividades,tanto las ya realizadas como las programadas. Si clickeas en el link YA FUE podrás acceder a las desgrabaciones de las charlas y así interiorizarte acerca de los temas debatidos.Te invitamos a que sigas es contacto con nosotros a través de nuestra página.
Cualquier consulta, no dudes en escribirnos.
Muchas gracias!
YOK.
El semestre acabó y...
Más sobre el ambiente judío en la Argentina
Del sitio de Yok
"Una investigación reciente entre la población judía argentina indicó que compartir creencias y valores culturales, intercambiar vivencias relacionadas con la familia, la tradición y la herencia cultural, contribuye de manera directa con la conformación de la identidad de una persona. Los datos que arroja la investigación recientemente realizada por MEIDA (Centro de Estudios para las Comunidades Latinoamericanas del JDC) sobre la población judía de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, reflejan que el 61% de los encuestados no asiste a ninguna organización judía en la Argentina, pero que sin embargo considera que ser judío es muy importante en su vida y busca diversos marcos de pertenencia."
Me parece semejente a los EEUU...
viernes, 17 de octubre de 2008
Que estoy haciendo...¿Qúe estoy haciendo?
Que estoy haciendo...¿Qúe estoy haciendo?
Hablé con un rabino argentino por e-mail. Le pedí ayuda a él con esta proyecto y me mandó una repuesta rápidamente. Nos hablamos por e-mail para dos o tres semanas. No quería pedir más de su tiempo porque yo sé que los rabinos siempre están ocupados con lo todo. No voy a poner su nombre ni el nombre de su shul porque no le he pedido permisión a hacerlo todavía. Hemos hablado de su shul y come le parece el ambiente de judaísmo en la Argentina. Me dijo algo que he oído muchos veces antes pero nunca en esto contexto. El judaísmo no ha hecho una manera fija de ser judío religioso y no ser ortodoxo. Los ortodoxos tienen muchos hijos y tiene una manera de ser religioso que funciona en su contexto. Los que no son ortodoxos no tienen tantos hijos y no tienen maneras tan buenas de transmitir una manera religioso de ser judío. Quiero poner énfasis en la palabra religioso porque hay diferente maneras de ser judío. No es solo una religión. He dicho que he oído esto antes porque muchas personas dicen lo mismo sobre los judíos estadounidenses. Voy a volver a este tema más luego.
He encontrado el YOK
He encontrado el YOK
"YOK es una propuesta para vivir el judaísmo a tu manera. Sin dogmas ni censuras. Con la certeza de ser judíos y el cuestionamiento de ser humanos. YOK es apertura y emoción. Una propuesta cultural que busca en las manifestaciones intelectuales y artísticas, una incesante reflexión sobre lo judío. YOK tantea, descubre, divierte y conmueve. Es generación de espacios no tradicionales para la vida judía: degustaciones, mesas redondas, cine, teatro, seminarios, música. Es una apuesta a convergir en una zona común de sensaciones, donde lo más importante es la posibilidad de sentir nuestro judaísmo a nuestra modo. YOK es una invitación al pluralismo, a ser judíos en este nuevo siglo entendiendo que las tradiciones constituyen una marca para elaborar."
"YOK, vivir el judaísmo a tu manera."
Qué chulo, ¿no? Hay algunas cosas que no entiendo como las referencias culturales y los bromas pero el sitio y la organizacíon me parece muy chulo.
¿ Hay algiuen que entienda la referencia a Che? Moishe es Moises en yidish y la foto es Che con los diez mandamento pero...
¿ De donde viene esta pregunta? ¿ De donde viene estas personas?
Desde el época de colonialismo, judíos habían estados en la Argentina pero no había una comunidad organizada hasta que La Argentina ganó su independiza de España en 1816. Durante de esa época los primeros judíos Ashkenazim empezaba a venir de Francia y otras partes de Europa oeste . En los siglos 18 y 19, muchísimos judíos de Rusia y países en Europa de este salieron de estas países porque habían violencia hacia los judías allí. Algunas de estas personas fueron a la Argentina. Las ultimas oleadas de inmigrantes judíos vieron a la Argentina en los 1930s antes de la guerra mundial segundo. Habían bastantes judíos que querían salir de Europa por miedo del poder de los Nazis antes que la guerra empezaron, pero la mayoría de las países no quieren dar muchas visas y protección a judíos. La Argentina fue un excepción. Es interesante notar que después de la guerra, la Argentina también dio visas al algunos Nazis.
La Argentina ha tendido una comunidad judía bastante grande y fuerte aunque ha sido problemas políticas, económicas, y con el terrorismo hacia los judíos.Quiero explorar esta comunidad
Vocabulario

De vez en cuando voy a usar palabras de yiddish ( o ídish como se escriben algunos hispanohablantes) y hebreo en mis entradas. Para que personas puedan entender voy a crear un wiki con translaciones pero primero tengo que aprender como hacerlo.
Alguno interestante que aprendí:
Hebreo e yidish están escrito en el alfabeto hebreo. Por eso, hay variedad cuando se lo escribe en el alfabeto latín. Una variedad que encontré es la manera para escribir las letras “het” y el “khaf”. Ambos son letras que representan un sonido gutural como el “j” en español y los hispanohablantes escriben los así. Anglohablantes se escriben con “ch” o “h”. Por ejemplo, La palabra hebrea para "Pascua de los Judíos" { Esa tranduccíon de hebreo a castellano no es muy bueno ¿Pascua de los judíos? La Pascua es más como el Pesaj de los cristianos. En inglés el tranduccíon "passover" significa "pasar por alto" que tiene sentido en contexto del festival} se puede escribir como Pesach o Pesaj.
¡la búsqueda empieza!
Proyecto final del un clase de castellano
En el primevera del 2007, tomé clase de castellano donde tuvierva crear un blog. Este fue mi proyecto final y quiero compartirlo con ustedes. Si alguien quiere conversar sobre el tema, porfavor deje un comentario.
Mi proyecto final:
Para el proyecto final quiero enplorar aspectos de la vida Judía en Argentina. Quiero saber más sobre la vida Judía allí y si todavía hay una comunidad Judía que es bastante grande y vibrante. El sentido de muchos grupos judíos en los EEUU es que el ambiente político y económico en la Argentina ha hecho un éxodo de los judío argentinos a Israel. Ojalá no es la verdad, sino porque no creo en crecer una comunidad israelista vibrante pero también creo es importante mantener las comunidades judías en la diáspora y sus costumbres culturales. Tengo mucho interés en las diferencias y semejanzas entre las comunidad judías.


